Se nos puede gastar los zapatos,
salir ampollas
La meta hacerse-nos tan lejano
y toda esperanza se nos agote...
Todo, todo se vuelva tan lejano, tan utópico, tan decepcionante...
y el camino se vuelve helado no por clima ni el tiempo
sino por la soledad que nos acompaña...
Y aveces se nos pierde el camino en nuestro propios ojos...
en nuestras narices...
cuando lo tenemos tan cerca... tan cerca...
Nos pesamos, cada día y noche...
dejamos de hacer y pensar, como el un insomnio
que no nos deja en paz...
Huanta, a los 26 días de enero del año 2012.

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