Hoy se cumple 62 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos. ¿Tenemos algo que conmemorar? De hecho recordando, si tenemos muchos hechos atroces del pasado como: Guerras y conflictos, holocausto, genocidio, limpieza étnica, aparthein, terrorismo, exclusión, pobreza, catástrofes. Que son hechos que todavía conviven con nosotros. Cuánto hemos avanzado para hacer retroceder cifras que son nuestro tormento en cuando a violación de los derechos humanos.
Son 4 mil millones personas excluidas del Estado de Derecho, que ignoran sus derechos, y muchas de las víctimas están sometidas a múltiples violaciones de sus derechos humanos, y su posibilidad de salir de la pobreza les ha sido robada. De hecho “solo una minoría de personas en el mundo pueden tomar ventaja de las normas y regulaciones legales. La mayoría de la humanidad esta fuera mirando hacia adentro, imposibilitada de contar con la protección de la ley. En estimaciones de informes sobre violaciones contra los niños 5.7 de millones de niños son forzados al trabajo esclavo, 1.8 de millones a la prostitución y 1.2 millones son víctimas de tráfico. Como también que hay legiones de personas trabajando en forma de esclavitud, por salario por debajo de un mínimo vital sin ninguna protección legal.
Se tiene conocimiento que la segunda guerra mundial tuvo como víctimas alrededor 50 millones de personas, quienes murieron producto del conflicto, y en conflictos bélicos, desde fines de la segunda guerra hasta la actualidad, tenemos casi la misma cifra. Estas cifras tendrían mucho para quedarnos pasmados y horrorizarnos, si las no tendríamos la siguiente información de que 16 a 18 millones de personas mueren anualmente de hambre, carencia de agua potable, asistencia de médica básica, la falta de vivienda. Que son 50 000 muertos por día, y haciendo una comparación con la bomba atómica que mato 100 000 personas, haciendo una estimación, sería como si cada dos días explotara una bomba atómica. Y si el holocaustro produjo la muerte de 6 millones de personas, es como si cada año produjéramos tres holocaustos. Es muy grave que estoy hechos se vengan produciendo en la actualidad. Para aterrizar mas en cifras en el último informe de cálculos de Cepal difundido la semana pasada existe 72, 000,000 de latinoamericanos que viven en condiciones de pobreza extrema.
En ayacucho las cifras de pobreza no han cambiado mucho según las cifras del Inei, menos en el acceso al empleo, vivienda, agua potable, acceso a una atención básica en salud y educación. Es una realidad que un grueso de la población sigue excluida del crecimiento económico. Y que solo una pequeña cifra porcentual goza de la bonanza económica.
En cuanto a las víctimas de la violencia política siguen esperando justica para sus familiares y el gobierno no permite el avance en el esclarecimiento de los hechos, negándosele así el acceso al derecho a la verdad y reparación de las víctimas. Está claro que habido avances en varios aspectos que hay que reconocerlos.
Así que la celebración no es tanto todavía que nos alegre mucho para decir que ya vivimos en estados respetuosos de los derechos humanos. Por el contrario nos llama a reflexionar profundamente en nuestra realidad y de cómo debemos plantear políticas públicas para hacer retroceder cifras aterradoras para nuestros países y nuestra propia región. Y la lucha por los derechos humanos debe de continuar sin cesar.